No se conoce a ciencia cierta cuándo y de qué forma entró la caña de
azúcar a México, pero algunos estudios realizados señalan que en el año de
1524 había ya cañaverales en Santiago Tuxtla, a orillas del río Tepengo.
La caña de azúcar se cultiva actualmente en prácticamente
todas las regiones tropicales y subtropicales del mundo; es una
planta que pertenece a la familia de las gramíneas, con hojas
largas y llega a medir hasta dos metros de altura. La parte más
importante es su tallo, del cual se extrae jugo dulce el que se
utiliza para la elaboración de azúcar.
Si bien es cierto que el objetivo principal del cultivo de la caña
es la producción de azúcar, también es cierto que en algunos
países se han emprendido investigaciones para obtener un mayor
provecho del mismo. Así, el Instituto Cubano de Investigaciones
de los Derivados de Caña de Azúcar ha trabajado para
optimizar el uso de este producto, obteniendo subproductos
con usos específicos.
Así, a raíz de las investigaciones realizadas ha sido posible
obtener combustible a partir del bagazo; la fermentación de
mieles para obtener alcohol; la obtención de alimentos para
ganado; la producción de tablas aislantes, pulpa de papel, y
cartón a partir de las fibras del bagazo.
Sin embargo, uno de los productos más importantes que se
obtiene a partir del cultivo de la caña de azúcar es el
combustible. Un gran número de países que no cuenta con
una abundante producción de combustibles de origen fósiles
ha estado buscando sustitutos, encontrándolo en la producción
de alcohol a partir del procesamiento de la caña de azúcar,
combustible que no contamina como los de origen fósil y
proviene de una fuente renovable, además de ser más
económica su producción.
De acuerdo con información de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO,
por sus siglas en inglés), aproximadamente el 65% de la
superficie cultivada con caña de azúcar se encuentra en seis
países: Brasil, India, China, Tailandia, Pakistán y México1.
La agroindustria de la caña de azucar es de importancia estratéegica para nuestro país, representa el 0.5% del PIB nacional. Genera alrededor de 2.5 millones de empleos directos e indirectos. Se dedican más de 700 mil hectáreas para su cultivo y producción asciende a 3 mil millones de dólares, siendo procesada en 58 ingenios azucareros en el país.